Probamos el SYM MAXSYM TL 500: rival de Yamaha TMAX y KYMCO AK550

Llegará en primavera de 2020 a España con un precio muy competitivo

Lo vimos como prototipo en el Salón de Milán EICMA de 2017, y ya “terminado” en 2018, pero hasta ahora no lo habíamos visto realmente acabado ni, por supuesto, probado. Ya sí y no tiene nada que envidiar a sus rivales.

Lo mejor

Diseño y estructura de motor y chasis

Motor suave y con buen empuje

Comodidad y comportamiento

Mejoraríamos

ABS algo intrusivo y lento (detrás)

Freno de mano accionado por la pata de cabra

Configuración del cuadro de instrumentos

Ha tenido que pasar casi un año desde que lo vimos “terminado” en EICMA 2018 y dos desde el prototipo, pero por fin pudimos probar hace pocos días el MaxSYM TL. Esta moto es un hito: para su marca porque es su primer bicilíndrico, y para el mercado porque es solamente el cuarto scooter de dos cilindros deportivo, después del Yamaha TMAX (el original), BMW C 650 Sport y KYMCO AK 550. Cuando una moto lleva tanto tiempo en el mercado como el Yamaha TMAX (va por 20 años) y además lo hace en una posición de liderato absoluto e intocable, es lógico que sea la referencia para los demás. 

Durante mucho tiempo (y extrañamente para mí) nadie se planteó poner en la calle un rival del Yamaha: hubo algún otro scooter bicilíndrico (Honda y Suzuki) pero eran de otro estilo y nunca amenazaron las cifras de ventas del TMAX. BMW se atrevió hace algo más de un lustro, y aunque su C 650 supera en algunos aspectos al Yamaha (prestaciones) no ha podido ser rival suyo en las listas de ventas. KYMCO lanzó su AK 550 y aunque compite mucho en precio, tampoco ha ganado el pulso. En ambos casos hay claras influencias del “original”, con soluciones técnicas y estéticas particulares. Por supuesto, todos estos montan el motor en el chasis y la suspensión trasera es independiente… como una moto «normal».

Cuando el año pasado descubrí el modelo definitivo del bicilíndrico SYM en la EICMA me llamó la atención que su apuesta fue más conservadora. Al ver el modelo definitivo y confirmar sus detalles técnicos, lo puedo confirmar: en su caso no se andan con complejos y está claro que han hecho una réplica del “original”, o sea del Yamaha. Su modelo para muchos detalles ha sido curiosamente el modelo dos generaciones anterior al actual, es decir, precisamente… ¡el mío! Es el último TMAX 500, entre 2008-2011, el primero con chasis de aluminio y para muchos el más bonito… El motor es el corazón de cualquier moto (o scooter), repasemos detalles de éste.

MAXSYM TL: motor

Con el nombre tampoco se han complicado en Taiwan: MaxSYM, como otros SYM maxiscooter por un lado, y TL, porque el motor es Twin in Line (bicilíndrico en línea), por otro. Le podemos añadir “500” por claridad aunque realmente el motor cubica 465 centímetros cúbicos, y aquí llega algo interesante: como anunciaron el año pasado el motor es de carrera larga, algo raro en el mundo de la moto. Las dimensiones internas son pistones de 65 mm de diámetro con 70 mm de carrera. El motor TMAX tuvo desde 2000 hasta 2011 (499 cc) pistones de 66 mm y desde 2012 hasta hoy 68 mm (530 cc), siempre con una carrera (también más larga) de 73 mm. KYMCO siguió también ese camino en su AK 550 (pistones de 69 mm y 73,6 mm de carrera), mientras BMW eligió un motor de carrera corta “normal” (79 x 66 mm).

SYM por lo tanto ha seguido en el diseño del motor el camino del TMAX y no solo por sus cotas internas: la estructura es también muy parecida. Es un motor “plano”, horizontal, y tenemos prácticamente en el mismo plano los árboles de levas (culata, parte más delantera), el cigüeñal, y los dos ejes de la transmisión. Otro detalle importante en el que SYM ha copiado al líder: el cigüeñal. Los dos cilindros trabajan a 360 grados (los pistones suben y bajan juntos aunque cada uno está en un tiempo alternativo) y hay una tercera muñequilla porque el equilibrado se realiza con un tercer pistón “ciego”. KYMCO por ejemplo diseñó un motor más moderno con ejes de equilibrado, con otro calado (270º para darle un carácter diferente) y más compacto.

Las cifras de prestaciones entran en lo razonable: 30 kW (casi 41 CV) a 6.750 rpm con un par máximo de 42,5 Nm a 6.250 rpm. Es un motor, como corresponde a su arquitectura con carrera larga, más bien tranquilo y percherón, con mejores medios que estirada a priori. Curiosamente SYM tiene un scooter más potente en catálogo: el MaxSYM 600 monocilíndrico declara 45 CV a 7.000 rpm, pero la Euro 5 seguramente lo jubilará mientras que el TL es Euro 5 “de nacimiento”, aunque por finura es otro mundo. Nada que ver tampoco la estructura, pues el TL alberga en su cárter, dentro del chasis, variador y embrague (multidisco automático), siempre en la línea del TMAX. La transmisión final en cambio es más “de moto” en el SYM con cadena tradicional: sus rivales actuales usan correa dentada (el TMAX hasta 2011 usó cadena metálica sellada en el basculante). 

Más detalles…

Hemos detallado mucho el motor porque es el gran protagonista de estos scooter. En resto está en línea: horquilla invertida con barras de 41 mm delante, basculante de aluminio con monoamortiguador lateral de fácil ajuste (y curva progresiva) detrás, frenos con dos discos de 275 mm delante y pinzas radiales, más un disco trasero con freno de estacionamiento (la pata de cabra lo activa al estilo BMW); las manetas son regulables, perfecto. Pese a su motor largo, la distancia entre ejes es de 1.543 mm, unos 30 mm más corto que el TMAX (el basculante del SYM es claramente más corto), y SYM declara 223 kg de peso lleno, o sea unos 213 kg sin gasolina. El TMAX 500 pesaba 221, el actual 213, así que está ahí también. El chasis no es de aluminio: estructura tubular de acero. Las llantas (fabricadas un 37 por ciento más ligeras) son de 15 pulgadas con neumáticos en la medida estándar (120/70 y 160/60), vendrá con unos Maxxis desarrollados para él (funcionaron muy bien incluso con frío y humedad). 

El hueco bajo el asiento (que se abre hacia atrás, como el Yamaha) es gemelo al de mi TMAX (un casco integral y algo más) y hasta la luz de cortesía creo que es idéntica. Las dos guanteras delanteras suman volumen de carga, y la derecha lleva un cargador USB, buen detalle. El cuadro es totalmente digital con una TFT central de 4’5 pulgadas y múltiples opciones de visualización… pero (por ahora) no conectable al móvil. Las luces son full LED y de todo lo que acabo de describir solo un dato me decepciona: 12’5 litros de gasolina en el depósito, demasiado escaso para un scooter con ambiciones ruteras.

A prueba

Nuestra prueba fue menos larga de lo que nos hubiera gustado, y en buena parte con asfalto mojado. Pese a ello, recién bajado de mi propio TMAX, enseguida me sentí “como en casa”. Gran trabajo de SYM por posición de pilotaje, geometrías, rigidez y también carácter e incluso sonido del motor. El MaxSYM TL es cómodo, apenas vibra, su motor ronca con un tono familiar y acelera con ganas. Al abrir-cerrar gas no sentí más que un tirón una sola vez (el TMAX es peor en esto) y cuando pudimos dejarle estirar alcanzó 160 km/h de marcador con cierta facilidad, cerca de 7.000 vueltas, para estirar con más calma a partir de ahí, y con un desarrollo tirando a corto (como el TMAX actual). En la corta estirada que hicimos hubo quien vio 177 km/h y 7.600 rpm. Por empuje el nivel de prestaciones es parecido, de nuevo, a como era el TMAX versión 500, y un punto por debajo del actual 530. Curvas hicimos muchas, con asfalto muy bueno y liso (perfecto) pero también sucio, húmedo y roto. Ahí también muy bien, aunque le sobra dureza de hidráulico a la horquilla, puesta a punto quizás pensando en firmes lisos. Y tumba ¡mucho! No hubo forma de rozar con nada y no fui el único en intentarlo con ganas, esto es bueno porque aporta seguridad.

A la hora de frenar hay potencia pero insistiendo (sobre todo detrás) el ABS muestra su humilde origen: no es de última generación, cuya rapidez pasa inadvertida. Aquí, su entrada es evidente y alarga la frenada entre sacudidas… (no tiene sistema integral). Lástima, pero es que llegamos a la balanza del precio: todavía por definir, pero estará seguro bien por debajo de los 9.000 euros que mantiene en oferta su rival más cercano, el KYMCO AK550. Si llegarán a ofertarlo por debajo de 8.000 euros no lo sabemos todavía, pero te haces idea de la intención del importador: tendrá un precio atractivo, el más bajo con diferencia de un scooter bicilíndrico.

Hasta la próxima primavera, que será cuando llegue y podamos probarlo más a fondo, no sabremos cuánto costará. Pero había que aprovechar esta primera oportunidad de probar, por fin, el esperado «cuarto en discordia» entre los scooter bicilíndricos. A mí me ha dejado muy buen sabor de boca, y te lo dice quien ha probado todos los TMAX desde que salió el primero, también sus recientes rivales, y que precisamente antes y después del MAXSYM TL se montó en uno. Muy buenas primeras sensaciones, pues.

VALORACIÓN FINAL

Después de ver diseños y prototipos en los salones, por fin hemos podido tocar y probar el megascooter bicilíndrico de SYM. A nivel técnico la marca ha seguido el camino del líder TMAX de forma que en muchos detalles (buenos) este TL nos recuerda al Yamaha, y en marcha el parecido se mantiene. Un motor suave, con buen empuje, que «ronca» y estira más allá de 160 km/h indicados, en un scooter de comportamiento excelente (ágil estable) que además es cómodo. Salimos de esta primera prueba muy satisfechos y con ganas de probarlo más y mejor en recorridos habituales.

Fuente: https://www.soymotero.net/probamos-el-sym-maxsym-tl-500-rival-de-yamaha-tmax-y-kymco-ak550

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