Las 10 motos más robadas en España. ¿Es la tuya una de ellas?

¿Sábes cuáles son las motos más robadas de España? ¿Está la tuya en esta lista?

Los amigos de lo ajeno no parecen tener vacaciones ni días de descanso. Estos esforzados trabajadores se las ingenian cada día para aliviarnos de todo aquello que pueda ser un lastre para nosotros. Motos incluidas.

Al parecer España figura como el décimo séptimo país con más robos de vehículos de Europa en el ranking de latrocinios del Viejo Continente, con una media de 100 coches y motos robados al día.

Este dudoso honor supone que desaparezca una motocicleta cada 8 minutos como media. Un excelente promedio que sólo mejora nuestra complacencia ante este fenómeno cuando somos conscientes de que apenas el 10% de esas motos logran recuperarse.

Pese a que los vehículos son cada vez más seguros y están equipados con sistemas antirrobo más eficaces, parece que los saqueadores conocen todas las triquiñuelas para dejarnos a pie sin apenas pestañear.

Según el Ministerio de Interior, la gran mayoría de los robos (85%) son improvisados y tan solo el 15% son planeados. En su mayoría, los ladrones son jóvenes que actúan en grupo y tienen entre 20 y 27 años.

Sin embargo, según fuentes de Trackting, expertos en sistemas de localización de vehículos, las motos más robadas en España tienen una estrecha relación con las motos más vendidas, por la sencilla razón de que muchos de los robos tienen como fin despiezar las motocicletas para revender sus partes por separado.

Por desgracia para sus propoietarios, hay una serie de modelos que parecen tener un especial atractivo para los saqueadores, gracias a que ofrecen un mayor espectro de mercado para vender sus despojos.

e este modo, Trackting ofrece una lista con las motocicletas más robadas en la actualidad.

Las damnificadas

En primer lugar figura la Honda SH 125, todo un clásico en las listas de las más buscadas por artistas de la ganzúa. Tan grande es su desgracia que al parecer una de cada cuatro motos sustraídas, es un ejemplar del popular Scoopy.

En segundo lugar encontramos el T-Max de Yamaha, un scooter elegante y deportivo que hace las delicias del lumpen y lo convierte en el protagonista del 28% de los robos.

En tan macabra clasificación Kawasaki aparece en el pódium de los robos que se realizan en España (17%). La perjudicada en este caso es su modelo Z, una su compatibilidad con el permiso A2.

A continuación le siguen la Yamaha X-Max, toda una superventas en sus diferentes cilindradas; la KTM 125 Duke, una naked de iniciación que se ha popularizado mucho en los últimos tiempos; la BMW GS, una de las maxitrail que más abunda en nuestras carreteras y que por lo tanto goza de un potencial mercado paralelo muy interesante para los piratas del siglo XXI.

Cierran tan siniestro catálogo de víctimas las Yamaha YZF-R1, otra clásica entre las hiperdeportivas; el Yamaha Cygnus, un veterano scooter que todavía sigue dando guerra; el Yamaha Neos, de similares características y el SYM Symphony, otro ruedas altas que en los últimos años ha ido cosechando un amplio mercado, suficiente para llamar la atención de los cacos.

Uno de los motivos por los que la cifra de robos es tan alta es la facilidad de los especialistas para sustraer una moto, pudiendo hacerlo incluso en menos de un minuto.

Por eso resulta fundamental emplear cualquier método o truco para tratar de poner dificultades al trabajo de estos infatigables y laboriosos operarios.

Cepos, alarmas, cámaras e incluso dispositivos de seguridad como los localizadores GPS, son nuestras armas de defensa. Sin embargo, son muy pocos los que cuentan con sistemas de esta última clase, lo que supone que sólo el 10% de las motos se recuperan tras ser robadas.

Si por desgracia, y pese a todas las precauciones, se produce el robo de la moto, el primer paso es acudir a una comisaría de policía para denunciar lo ocurrido. Para que sea más fácil la localización del vehículo se pueden presentar fotografías y aportar cualquier detalle que sirva para su identificación, modificaciones, accesorios instalados, etc

Además, si la motocicleta dispone de un localizador GPS, es posible rastrear la posición en la que se encuentra. Estos dispositivos suelen ser algo caros pero quizás merece la pena plantarse instalar uno ya que los secuestradores no suelen pedir rescate en estos casos.

En última instancia, si el seguro de moto incluye la cobertura de robo es preciso notificar rápidamente el hecho a la compañía y aportar la correspondiente denuncia. En el mejor de los casos, esta garantía puede compensarnos con una indemnización, en función de los daños derivados de la sustracción ilegítima por parte de terceros.

Así que ya lo sabes, toma todas las precauciones posibles y por si acaso, cruza los dedos para que tu compañera no pase a engrosar la lista de las motos más robadas.

Fuente: https://solomoto.es/las-10-motos-mas-robadas-en-espana/

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